Las horas no importaban cuando uno podía pasar todo el día frente a la televisión. La batalla más difícil que uno tenía que enfrentar era esa pelea por el control remoto, gracias en gran parte a la afición que teníamos (o conservamos por las caricaturas.
Eran tan importantes en nuestras vidas que servía como castigo no verlas; cualquier madre alguna vez usó esa herramienta como chantaje para que hiciéramos alguna tarea. No estoy diciendo que actualmente no se hagan buenas caricaturas, simplemente carecen de ingenio.
¿Qué tenían las caricaturas "de antes"?
Las caricaturas de antes tenían algo especial que ya no se encuentra en las de hoy. Un toque de inocencia y simplicidad que las hacía divertidas. Ahora pareciera que debe de dársele un tono adulto a cualquier animación para que sea transmitida en televisión.
En varias ocasiones se incluía alguna canción con aprendizaje. Cómo olvidar la canción de los países del mundo con Yako de Animaniacs, o el clásico "Barbero de Sevilla" con Bugs Bunny. Eran una serie de segmentos educativos sin ser del estilo Plaza Sésamo.
Referencias a la cultura pop del momento, acompañada de un tono de violencia cartonnish, y chistes que por su complejidad, los adultos podían entender, sin ser groseros.
Los dibujos animados de ahora ya no son un pequeño programa de variedad, con secciones cortas en las que aparecen un gran número de personajes. Ni siquiera torpes graciosos como un Homero Simpson; sólo dicen o hacen tonterías sin sentido, algo que ni siquiera a mis sobrinos pequeños les causa gracia.
Dragon Ball, serie tenía todo lo que podía pedir: aventuras, peleas, acción, dinosaurios, un dragón que asustaba hasta al ser más poderoso de la tierra, androides, frases inolvidables y un trabajo de doblaje que iba de acuerdo a la personalidad de cada guerrero.
Hoy ya no existe ese Vegeta diciendo “Eres un insecto”. Ahora tienen voces muy diferentes, Goku varias veces suena como si estuviera tartamudeando y Piccoro perdió esa voz de impacto y de odio hacia la Tierra. Los diálogos que ya no son graciosos, las peleas ahora duran unos momentos y cuando están heridos sólo se aprecia un pequeño raspón.
Cartoon Network es una desgracia. Cómo deseo que regrese toda esa programación de antes con Toonami, Jetix (antes Fox Kids) la bloques de programación animada en los canales locales de lunes a viernes desde las tres de la tarde hasta las 8 de la noche, y el glorioso sábado por la mañana.
¿Qué pasa con las de hoy?
La respuesta a por qué las caricaturas de antes eran mejores es sencilla: antes tenían conceptos originales, había un esfuerzo por hacer algo innovador. Mucha de su fuerza se encontraba en la trama que tenían y la mayoría de los personajes eran creados para venderse después como juguetes.
Las caricaturas de antes eran producciones serias. Cortometrajes que recibieron reconocimiento como Oscar o Emmys, como los Looney Tunes y Tom y Jerry. Eran producciones que se tomaban en serio. Por eso siguen siendo maravillosas.
Las caricaturas actuales están más estudiadas, algunas tienen un humor más negro, siguen sosteniendo principios universales, pero simplemente no les entiendo. La astucia de Bugs Bunny no la tiene algún otro personaje en la actualidad.
Parece que ya no les interesa crear lo que hacían antes. Los dibujos animados que pasan actualmente simplemente no son divertidos, o simplemente, ya no logramos entenderlas. Para los que tuvimos la fortuna de pasar nuestra infancia unas décadas antes, siempre tendremos esos recuerdos inmortales de las caricaturas que nos marcaron... y YouTube.
Esto es lo que veíamos en la televisión hace más de una década, y en algún momento, desapareció.
No son todas, pero si las más representativas de esa época. Esas caricaturas no se pueden comparar con las de ahora y que seguramente no volveremos a ver en televisión.